El edificio tiene planta cuadrangular, prolongada en un trapecio irregular hacia el fondo
de las caballerizas. Las dependencias se distribuyen en torno a un patio central, que cuenta con galería baja y alta sobre columnas y a él van a desembocar las vertientes de las cubiertas de teja morisca, ofreciendo un pintoresco y singular aspecto.
Su estructura arquitectónica ofrece un ejemplo del tipo de construcción abundante en la Baja Andalucía, en la que destacan viviendas de dos pisos, con patio interior al que se abren las diferentes estancias, característica del pueblo malagueño a decir de Moreno Villa. Con carácter de tradición morisca por un lado e italianizante por otro, representadas, ambas corrientes, por el encalado de muros, iluminación, espacio que ocupa el centro neurálgico y la anchura de la luz de los intercolumnios de tradición islámica. El esbelto alzado de los arcos de medio punto de la galería baja, con clave marcada, apoyados en columnas marmóreas de orden toscano y sin basa, son de tradición italiana.
Para J. Temboury su estructura guarda fuerte relación con los fundaq islámicos, que se organizan de manera muy similar y para las mismas funciones. Su reconversión hasta el siglo XX en casa de vecinos nos habla de su adaptabilidad a usos domésticos.
La transformación en Museo la realiza el arquitecto malagueño Enrique Atencia. En la memoria que elabora para el Ayuntamiento pone de manifiesto los "signos de ruina inminente" en aquellas zonas a intervenir con mayor urgencia, aconsejando el apuntalamiento de la fachada de calle Camas y al demolición de las cubiertas, de madera, para ser sustituidas por un forjado. Sigue un criterio restaurador muy respetuoso, limitado al destabicaje como operación indispensable para la adaptación a áreas de exhibición y consolidación de las zonas más degradadas, sólo sustituyendo íntegramente las cubiertas.